Otro relato sustraido de un fotolog....me ha llamado mucho la atencion....
Giro la cabeza… sin saber por qué… y le veo bajar la escalera… Comienzan a temblarme las rodillas. No quiero decirles a estas que acaba de entrar… No quiero verle, no quiero que me vea…
Pero es imposible…
Cuatros veces en un año… Tan sólo nos hemos cruzado cuatros veces. El es conocidamente feliz con su novia desde hace siete… Su fidelidad es renombrada por las esquinas de las bares: tremendo tío… tremendo respeto por su chica… Una de mis amigas le conoce; a él, y a su novia. Siempre que se le ve aparecer por los garitos las colillas se pagan con las babas chorreantes de todos y todas al verle… Y saber que nada se puede hacer…
Cuatro veces en un año… Tan sólo nos hemos cruzado cuatro veces.
La primera vez que le vi, el pelo de su escultural amor le cubría por completo: se comían a besos a dos metros de mi grupo. Comenzaron a comentarme la historia de tan singular pareja de bellezones… Cuando ella se despego de sus labios nos cruzamos los ojos durante más de 10 segundos… No puedo exagerar, más bien me quedo larga en modestia…
Yo apuré el sorbo de mi coca cola y huí hacia la barra… Dejar un vaso puede salvarte de muchos momentos extraños… Pero si cuando te giras, él está justo detrás haciendo lo mismo, y a tres centímetros de tu cara le notas hasta el aliento… Echa a correr… Por favor… Corre…
Y lo hice. Dos besos fueron al cuarto de hora nuestra presentación oficial… Mi mano ligera en su hombro… la suya fuerte en mi nuca…
No para de mirar… Está siendo claramente obvio… Estas comienzan a incomodarse, él a acercarse y yo cruzo las piernas con agradable dificultad…
Cuatro veces en un año…
La segunda me siguió hasta el baño, y haciéndose el despistado esperó hasta que yo saliera… Dos besos, un “No me acuerdo bien de tu nombre…” …Y un “He venido sólo porque mi novia se ha ido a ver a su familia a Cádiz”… Dos minutos hablando, y juro que soy capaz de describir su cara a la perfección en la oscuridad… Tanto como apostaría que cada vez que su mano me tocaba la espalda le notaba temblar en mis vértebras…
Cuatro veces en un año…
La tercera me presentó a sus amigos. De nuevo estaba solo. Siempre se encarga de mencionar las palabras “mi novia” cuando nos saluda…. Y cuando no aguanto más sus miradas en cada cigarro que se enciende, y en cada trago que le descubro comiéndome, huyo de nuevo al socorrido baño, o me agacho para colocarme bien las medias…
Pero siempre me persigue….
Cuatro veces en un año…
La cuarta comenzó con un tímido saludo en plena calle, se sumió en un café de más de dos horas… sin café… y acabó con su voz pronunciando lo que nadie querría oír “Por favor…. Ven a mi casa esta noche. Sólo esta noche… Lo necesito. No te puedo... evitar”.
Cuatro veces en un año….

andres dijo
hola!! soy andres de montevideo uruguay,se que hay muchas formas de comentar esto tan hermoso que eh leido pero..
la verdad es que no tengo palabras para describir tanta belleza
14 Julio 2006 | 10:04 PM